Facturaste un monto y te depositaron otro más chico. No es un error del banco: entre tu factura y tu cuenta se interponen tres impuestos que trabajan en capas distintas —el IVA sobre el precio, Ingresos Brutos sobre tu facturación y las retenciones al momento de cobrar—. Entender qué muerde cada uno es la diferencia entre presupuestar bien y trabajar a pérdida sin saberlo.
Capa uno: el IVA que va arriba del precio
El IVA no es un costo tuyo: es un impuesto que cobrás por cuenta del fisco y después rendís. El problema es operativo: ¿cómo sacás el IVA de un precio final, o cómo lo agregás a un neto sin equivocarte de dirección? La calculadora de IVA resuelve los dos caminos —discriminar y agregar— y contempla la alícuota general y la reducida según el rubro.
Error clásico: restarle el porcentaje al precio final para "sacar el IVA". No funciona así: el IVA se calcula sobre el neto, así que para descontarlo hay que dividir, no restar. Si alguna vez te dio un neto que no cerraba, fue por eso: hacelo con la calculadora para discriminar el IVA y listo.
Regla práctica: cuando pases un presupuesto, aclarás siempre si es con IVA incluido o más IVA. La mitad de las discusiones con clientes nacen de esa ambigüedad, y la calculadora te da los dos números para ponerlos en la misma hoja.
Otro punto que confunde: no todos facturan con IVA. Según tu régimen fiscal, tu factura puede discriminar el impuesto o no, y eso cambia cómo te compara un cliente empresa: para quien computa crédito fiscal, el precio relevante es el neto, no el final. Entender de qué lado estás evita perder cotizaciones por comparar peras con manzanas.
Capa dos: Ingresos Brutos, el impuesto silencioso
Ingresos Brutos es provincial, se paga sobre lo que facturás —no sobre lo que ganás— y la alícuota cambia según tu actividad y tu provincia: no es lo mismo comercio que servicios profesionales o industria. La calculadora de Ingresos Brutos por provincia cruza tu actividad con tu jurisdicción y te dice cuánto se lleva de cada factura.
Error común: olvidarse de IIBB al armar precios. Como se paga sobre la facturación bruta, un margen finito puede evaporarse entero con la alícuota de tu rubro. Antes de cerrar un precio, pasalo por la calculadora de alícuotas de Ingresos Brutos y cargá ese costo en la cuenta desde el principio.
Además, si trabajás para clientes de varias provincias, entrás en el terreno del convenio entre jurisdicciones: tu facturación se reparte y cada provincia grava su parte. No hace falta dominar la letra chica para presupuestar bien, pero sí saber que vender afuera de tu provincia no es gratis y que la carga total depende del mapa de tus clientes.
Capa tres: las retenciones al momento de cobrar
La tercera capa es la que más desconcierta: facturaste, el cliente te pagó, y llegó menos. Cuando le facturás a una empresa, ella puede actuar como agente de retención de Ganancias —además de lo que muerde el impuesto al cheque en la cuenta o las percepciones en compras—. La calculadora de retenciones de Ganancias te muestra cuánto te van a retener según tu régimen y el tipo de operación, antes de que te sorprenda el extracto.
Regla memorable: la retención no es plata perdida, es un adelanto de impuestos a tu nombre. Pedí siempre el comprobante de retención: sin ese papel no lo podés computar y ahí sí se vuelve un costo. La calculadora de retenciones al cobrar te ayuda a anticipar el neto real y controlar que lo retenido coincida con lo que corresponde.
Un hábito que ordena todo: cada vez que cobres, compará el depósito contra la factura y anotá la diferencia con su concepto. Ese registro de dos columnas te dice en minutos cuánto se lleva cada capa de tu facturación real y es el insumo perfecto para la charla con tu contador —o para detectar una retención mal aplicada a tiempo, cuando todavía se puede reclamar.
Las tres cuentas antes de facturar
Antes de pasar cualquier presupuesto, hacé la secuencia completa:
- Discriminá o agregá el IVA según corresponda
- Calculá cuánto se lleva Ingresos Brutos en tu provincia
- Anticipá qué retenciones vas a sufrir al cobrar
Con esas tres capas descontadas sabés tu neto real, que es el único número sobre el que tiene sentido decidir precios.
Preguntas frecuentes
¿Por qué me depositaron menos de lo que facturé?
¿Cómo saco el IVA de un precio final?
¿Ingresos Brutos se paga sobre la ganancia o sobre la facturación?
¿La alícuota de Ingresos Brutos es igual en todo el país?
¿Qué hago con una retención de Ganancias que me hicieron?
¿Tengo que incluir estos impuestos en mis precios?
¿Te sirve Hacé Cuentas?
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