Finanzas Guía actualizada

Riesgo al invertir: cartera, opciones y apalancamiento

Cómo medir el riesgo de tu cartera con Sharpe y correlación, saber qué vale una opción call o put, y calcular a qué precio te liquidan si operás apalancado.

Rendimiento sin riesgo es media foto: cualquier inversión puede mostrar una ganancia linda si nadie pregunta cuánto riesgo se corrió para conseguirla. Esta nota recorre tres niveles de esa pregunta —la cartera completa, los derivados y el apalancamiento— con la calculadora que le pone número a cada uno. Ninguna te dice qué comprar: te muestran el riesgo que ya estás corriendo o el que estás por asumir, para que decidas con los ojos abiertos. La diferencia entre el que invierte y el que apuesta no es el instrumento que usa: es que uno midió antes de entrar y el otro se entera del riesgo cuando ya lo está pagando.

Tu cartera: rendimiento ajustado por riesgo

Dos carteras que rindieron lo mismo no son iguales si una te hizo pasar el año en la montaña rusa. El ratio de Sharpe mide exactamente eso: cuánto rendimiento extra obtuviste por unidad de riesgo asumida. La calculadora de riesgo de cartera te calcula el Sharpe, la volatilidad y el rendimiento de tu cartera entera con tus activos y sus pesos.

El segundo número que casi nadie mira es la correlación: si todos tus activos suben y bajan juntos, no estás diversificado, estás repetido. Con la calculadora de correlación y Sharpe ves si tus posiciones se mueven en bloque o se compensan. Regla memorable: diversificar no es tener muchas cosas, es tener cosas que no se caen todas el mismo día. La misma calculadora de rendimiento y riesgo también mide bonos y ratios como P/B, para mirar cada pieza con la misma vara.

Opciones: saber qué vale antes de pagarla

Un call te da derecho a comprar a un precio fijo; un put, a vender. El problema nunca es el concepto: es saber si la prima que te cobran es razonable y desde qué precio del activo empezás a ganar. La calculadora de opciones call y put valúa la opción con Black-Scholes y te marca el punto de equilibrio: el precio a partir del cual la operación queda en positivo.

Error común del que arranca: comprar un call "porque el activo va a subir" sin mirar cuánto tiene que subir para cubrir la prima. Si el punto de equilibrio que te da la calculadora de valor de una opción queda lejos del precio actual, estás pagando una expectativa muy exigente. Regla práctica: primero el breakeven, después el entusiasmo.

Apalancamiento: el precio de liquidación es tu número uno

Operar apalancado multiplica la ganancia y la pérdida, pero tiene un número que domina todos los demás: el precio de liquidación, el nivel en el que el exchange te cierra la posición y perdés el margen. La calculadora de precio de liquidación te lo muestra antes de abrir la posición, para un long o un short, con tu apalancamiento y tu margen.

La otra mitad de la ecuación es el tamaño de posición: cuánto arriesgar en cada operación para que una racha mala no te saque de la cancha. La calculadora de tamaño de posición parte del porcentaje de tu capital que estás dispuesto a perder y te dice cuánto abrir. Error común y letal: elegir el apalancamiento primero y mirar la liquidación después; el orden correcto es al revés. Regla memorable: si el precio de liquidación que te da la calculadora de apalancamiento está a un ruido de mercado de distancia, la posición es grande, no vos valiente.

Medir antes de operar

El orden sano es siempre el mismo: primero medís el riesgo, después decidís si lo querés correr. Y hay una jerarquía natural entre las tres cuentas: la de cartera es la que deberías mirar todos los meses aunque no operes nada, la de opciones entra cuando quieras cubrirte o apostar con pérdida limitada, y la de apalancamiento solo cuando ya dominás las otras dos, porque es la única donde un error te puede sacar del juego de una sola vez.

Lo que ninguna calculadora reemplaza es la regla previa a todas: no arriesgar plata que necesitás para vivir. Con eso resuelto, medir deja de ser un trámite y pasa a ser lo que separa invertir de apostar. Las tres herramientas:

Preguntas frecuentes

¿Qué mide el ratio de Sharpe?
Cuánto rendimiento extra sobre la tasa libre de riesgo obtuviste por cada unidad de volatilidad asumida. Permite comparar carteras con rendimientos parecidos pero riesgos muy distintos.
¿Para qué sirve mirar la correlación entre mis activos?
Para saber si estás diversificado de verdad: si todos tus activos se mueven juntos, la cartera se comporta como un solo activo grande y el riesgo es mayor del que parece.
¿Qué es el punto de equilibrio de una opción?
El precio del activo a partir del cual la operación deja de perder: en un call comprado, el strike más la prima pagada. Si está muy lejos del precio actual, la apuesta implícita es muy exigente.
¿Qué es el precio de liquidación en una posición apalancada?
El nivel de precio en el que el exchange cierra tu posición forzosamente porque el margen ya no cubre la pérdida. Cuanto mayor el apalancamiento, más cerca queda de tu precio de entrada.
¿Cómo se calcula el tamaño de posición correcto?
Al revés de lo intuitivo: se parte del porcentaje del capital que aceptás perder si la operación sale mal, y de ahí sale cuánto abrir. El apalancamiento es una consecuencia, no el punto de partida.
¿Estas calculadoras me dicen en qué invertir?
No: son herramientas educativas que muestran el riesgo y el valor de cada escenario con tus números. La decisión de invertir, y en qué, es siempre tuya.

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