Ejemplo de factura de gas
Categoría R2-3 · 200 m³ por bimestre · sin subsidio
Estimá gas de red, zona fría, garrafa y consumo de agua. Separá cargos fijos, uso e impuestos para saber dónde vale la pena ahorrar.
En un uso moderado, los cargos fijos y los impuestos explican una parte grande del total.
Categoría R2-3 · 200 m³ por bimestre · sin subsidio
Cada minuto menos en cuatro duchas diarias ahorra 1.080 litros por mes. Un cabezal eficiente baja el caudal de 9 a 6 litros por minuto.
Una lectura estimada o una fuga puede explicar una suba mejor que el precio unitario.
Se suman cuatro conceptos y después los impuestos. Los cuatro conceptos son: cargo fijo del gas, gas consumido (metros cúbicos por el precio del componente PIST), cargo fijo de distribución y distribución variable (los mismos metros cúbicos por el componente de red). Sobre esa base se aplica la bonificación por subsidio si corresponde, y sobre lo que queda se cargan un IVA del 27% y alrededor de un 2,5% entre tasa de ENARGAS y cargos fiduciarios. La facturación es bimestral, así que para saber el gasto mensual hay que dividir por dos.
Es la categoría residencial que te asigna la distribuidora según tu consumo anual medido en metros cúbicos. Las R1 son de consumo bajo, las R2 intermedias y las R3 altas, y cada una tiene su propio cuadro: cargos fijos y precios por metro cúbico más caros a medida que subís. No la elegís vos y puede cambiar sola de un año a otro si un invierno frío te empuja arriba del umbral. Por eso a veces la factura sube más de lo que subió el consumo.
Porque los servicios públicos domiciliarios tienen la alícuota agravada del artículo 28 de la ley 23.349 cuando el titular es responsable inscripto o cuando el suministro no está destinado a vivienda. En la práctica, buena parte de las facturas residenciales de gas y de luz llega con IVA del 27%. Si en tu boleta figura 21%, usá ese valor: cambia el total en alrededor de un 5%.
El régimen de la Ley 27.637 bonifica el 30% de la tarifa de gas para los hogares de las zonas alcanzadas, y el 50% para grupos protegidos: jubilados y pensionados con haberes bajos, titulares de la AUH y la AUE, monotributistas sociales, electrodependientes, hogares con certificado de discapacidad y beneficiarios de pensiones no contributivas. El descuento se aplica sobre la tarifa de gas, no sobre el total con impuestos, y puede acumularse con el subsidio general.
El régimen original cubría la Patagonia (Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego), La Pampa y el departamento de Malargüe en Mendoza. La Ley 27.637 lo amplió a localidades frías de Buenos Aires, Córdoba, San Luis, el resto de Mendoza, Santa Fe, Salta, Jujuy, Tucumán, Catamarca y La Rioja. El listado es por localidad y es taxativo: hay que verificar la propia en la distribuidora, porque dos pueblos vecinos pueden tener suerte distinta.
Depende del uso y de cuánta gente vive en la casa. Para un hogar de tres personas, sólo cocinando, el consumo típico es de unos 6 kg por mes: la garrafa de 10 kg dura alrededor de 50 días. Sumando calefón sube a unos 12 kg por mes y la garrafa no llega a los 25 días. Con estufa, el consumo trepa a unos 18 kg mensuales y hace falta casi dos garrafas por mes.
Por unidad de energía, el gas natural de red es bastante más barato. Un kilo de gas licuado entrega alrededor de 12,8 kWh y un metro cúbico de gas natural unos 10,4 kWh, así que un kilo de garrafa equivale a cerca de 1,23 metros cúbicos de red. Comparando el precio de la garrafa contra lo que costarían esos metros cúbicos en el cuadro tarifario, la diferencia suele ser de varias veces. Lo que encarece el gas de red es la conexión inicial, no el consumo.
La referencia de la Organización Mundial de la Salud para cubrir todas las necesidades domésticas con comodidad es de unos 100 litros por persona por día. En la práctica, un hogar urbano argentino con ducha diaria de ocho minutos suele estar entre 120 y 200 litros por persona. Arriba de 200 conviene revisar fugas y hábitos de ducha antes que cualquier otra cosa.
La ducha, con diferencia: a 9 litros por minuto, una ducha de ocho minutos son 72 litros, y en un hogar de cuatro personas eso puede ser la mitad del consumo total. Le sigue el inodoro, con unos 8 litros por descarga y cinco descargas por persona por día. El lavarropas usa alrededor de 60 litros por ciclo completo, y la cocina y la limpieza suman entre 10 y 20 litros por persona.
Para la factura, no: en la mayor parte del área de AySA el servicio no está medido y la boleta se calcula por las características del inmueble, así que gastar menos litros no baja el importe. Para el sistema, sí: menos consumo es menos presión sobre las plantas potabilizadoras y sobre las napas. Y si tenés medidor, o estás en una prestataria que factura por consumo, el ahorro se ve directo en pesos.
Por orden de impacto: revisá que el inodoro no pierda, que es la fuga más cara y más silenciosa; poné un cabezal de bajo caudal, que baja la ducha de 9 a 6 litros por minuto sin que se note; acortá la ducha dos o tres minutos; usá el lavarropas con carga completa; y arreglá canillas que gotean, que son 30 a 50 litros diarios cada una.
Primero fijate si la boleta dice "estimada" en lugar de "leída": es el motivo más frecuente de una factura desproporcionada, porque el consumo real se regulariza recién en el período siguiente. Después reclamá por escrito a la distribuidora y guardá el número de reclamo. Si no hay respuesta o no te conforma, el reclamo sigue ante ENARGAS dentro de los 30 días de recibida la factura, y mientras esté abierto no pueden cortarte el servicio por el importe cuestionado.
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