La vivienda es la decisión económica más grande de la mayoría de las familias, y sin embargo se suele decidir con números de terceros: lo que dice la inmobiliaria, lo que le costó al primo, lo que "se comenta". Acá están las cuatro cuentas que conviene hacer con datos propios antes de firmar nada.
Cuenta 1: cuánto va a aumentar tu alquiler
Desde la desregulación, el ajuste del alquiler es el que hayan pactado las partes en el contrato: ICL, IPC, casa propia o un índice combinado, con la frecuencia que diga el contrato (trimestral, cuatrimestral, semestral). El error común es esperar al aviso del propietario: el índice es público y podés anticipar el número. La sala de aumento de alquiler toma tu alquiler actual, el índice de tu contrato y las fechas, y te dice el monto exacto del próximo ajuste con los valores del día.
Saber el número antes tiene un uso concreto: presupuestar si el ajuste que viene entra en tu sueldo, o empezar a buscar con tiempo si no entra.
Cuenta 2: cuánto sale construir
El sueño del terreno propio se define en una sola cifra: el costo por metro cuadrado. Varía según calidad de terminación (económica, estándar, premium) y se mueve todos los meses con los costos de la construcción. La sala de costo por m2 multiplica los metros de tu proyecto por el valor actualizado y te devuelve un presupuesto de referencia con veredicto de viabilidad: cuánto necesitás en total y qué margen de imprevistos conviene sumar (regla práctica: nunca menos del 10-15%).
Cuenta 3: los gastos de comprar que nadie te cuenta
Si la decisión es comprar, el precio de la propiedad es solo el principio. Escritura, honorarios de escribano, impuesto de sellos, comisión inmobiliaria y certificados suman un porcentaje relevante del valor —y varían fuerte según la provincia y si es vivienda única. La sala de gastos de escritura desglosa cada rubro para tu jurisdicción y te dice cuánta plata extra necesitás tener el día de la firma, además del precio pactado.
Este número cambia decisiones: una propiedad apenas más barata en una jurisdicción con sellos más altos puede terminar costando más que la alternativa.
Cuenta 4: el costo oculto de la ubicación
Mudarse más lejos por metros más baratos tiene un precio mensual que casi nadie calcula: el viaje. Nafta, peajes, desgaste — todos los días, dos veces por día. La sala de nafta y peajes calcula el costo real de tu recorrido diario con precios actualizados de combustible y las tarifas de peaje vigentes. Anualizado, ese número se compara directo contra la diferencia de alquiler o de precio del m2: a veces la casa "más barata" lejos es la más cara del listado.
Cómo juntar las cuatro cuentas
- Si alquilás: proyectá tus próximos 12 meses de ajustes con la calculadora de aumento.
- Si evaluás construir: metros × costo por m2 + 10-15% de imprevistos.
- Si evaluás comprar: precio + gastos de escritura de tu provincia.
- En cualquier escenario: sumá el costo mensual del viaje de esa ubicación.
Con las cuatro cifras sobre la mesa, la decisión deja de ser una apuesta y pasa a ser una comparación. Los índices y precios cambian todos los meses: las salas se actualizan solas, así que la cuenta que hagas hoy vale hoy.
Preguntas frecuentes
¿Cómo se calcula el aumento de alquiler?
¿Cuánto cuesta construir por metro cuadrado?
¿Cuánto son los gastos de escritura al comprar una propiedad?
¿Conviene mudarse lejos para pagar menos?
¿Alquilar o comprar en Argentina?
¿Te sirve Hacé Cuentas?
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