jardineria

Dosis NPK por planta🌎 Actualizado mayo de 2026

Calculadora Gratis · Privada
Datos actualizados: · Fuente: INTA — Fertilización en horticultura familiar y periurbana
Revisado por: (política editorial ) · Última revisión:

Fertilizar mal es uno de los errores más comunes en huertas, jardines y balcones argentinos: demasiado NPK quema las raíces y mata la planta; muy poco y el cultivo no rinde. El problema es que cada fertilizante comercial tiene una formulación diferente —10-5-20, 12-12-12, 20-5-5— y las bolsas suelen traer indicaciones genéricas en gramos por litro de agua o 'por plantín', sin contemplar la superficie real que estás trabajando ni el tipo de cultivo. Esto lleva a aplicaciones a ojo que desperdician producto (caro en Argentina, con precios que ajustaron más de 200% entre 2022 y 2024 según relevamientos del sector agropecuario) o que directamente perjudican lo que querés hacer crecer. Esta calculadora de dosis NPK por planta resuelve ese problema de forma directa: ingresás los metros cuadrados de tu espacio —huerta, cantero, maceta o jardín— y el tipo de formulación NPK que tenés disponible, y obtenés al instante los gramos exactos a aplicar. Sin fórmulas que recordar, sin conversiones manuales ni tablas cruzadas. NPK son las siglas de los tres macronutrientes fundamentales para el desarrollo vegetal: Nitrógeno (N), que impulsa el crecimiento de tallos y hojas; Fósforo (P, expresado como P₂O₅), que fortalece las raíces y activa la floración; y Potasio (K, expresado como K₂O), que mejora la resistencia a enfermedades, heladas y sequías, y favorece la maduración de frutos. Los números de la etiqueta —por ejemplo, 12-12-12— indican el porcentaje en peso de cada uno de estos nutrientes en el producto final. La lógica de cálculo es simple pero poderosa: Dosis total (g) = Área (m²) × Dosis recomendada (g/m²), donde la dosis por m² varía según el tipo de cultivo y la riqueza de la formulación elegida. Para un NPK balanceado 12-12-12, las referencias del INTA Argentina establecen rangos orientativos de 25–35 g/m² para hortalizas, 20–25 g/m² para césped y hasta 50 g/m² estacional para frutales. La herramienta es especialmente útil para productores familiares, aficionados a la huerta urbana y estudiantes de agronomía que necesitan planificar compras de insumos por temporada, calcular cuántas bolsas necesitan antes de ir al corralón o comparar el costo-beneficio entre distintas formulaciones disponibles en el mercado local. También sirve para profesionales que asesoran múltiples lotes y necesitan una verificación rápida sin abrir planillas. No reemplaza un análisis de suelo —que el INTA recomienda realizar al inicio de toda huerta productiva y cada 2 a 3 años—, pero sí te da una base sólida para aplicar con criterio mientras esperás los resultados del laboratorio o cuando trabajás con suelos de comportamiento ya conocido.

Última revisión: 27 de mayo de 2026 Revisado por Fuente: INTA — Fertilización en horticultura familiar y periurbana 100% privado

Cuándo usar esta calculadora

  • Huerta de tomates antes del trasplante — Tenés un cantero de 6 m² y querés preparar el suelo con NPK 12-12-12 antes de trasplantar 12 plantines de tomate cherry. La calculadora indica 30 g/m² para hortalizas con esa formulación, lo que da 180 g totales —menos de media taza de café—. Con una bolsa de 1 kg tenés insumo para más de cinco aplicaciones, lo que permite planificar el costo por temporada: a $8.500 el kilo (precio promedio de mercado en 2024), el costo de fertilizante por trasplante ronda los $1.500.
  • Recuperación de césped amarillento en primavera — Un jardín de 25 m² de césped perdió color durante el invierno. Con un NPK 20-5-5 (alto en nitrógeno para estimular rebrote), la dosis orientativa es de 20 g/m², lo que da 500 g totales. La calculadora te confirma esa cifra en segundos y te evita la tentación de 'poner un poco más' —que con formulaciones altas en N puede generar manchas por quemadura en menos de 48 horas si el suelo está seco.
  • Macetas de frutales en balcón — Tres macetas grandes con limoneros en balcón porteño, cada una equivalente a 0,3 m² de sustrato. Para frutales se recomienda NPK 12-6-18 (alto en K para fructificación), con dosis de 15 g/m² en maceta —50% de la dosis de suelo abierto para evitar salinización. Total: 0,9 m² × 15 g = 13,5 g por aplicación mensual. Con 250 g de producto cubrís casi cinco meses de fertilización, un dato clave para no comprar de más en un espacio de almacenamiento reducido.
  • Jardín ornamental con plantas de flor — Un cantero de rosas y cardenales de 12 m² necesita NPK 5-20-10 (alto en fósforo para floración) en octubre, al inicio de la primavera. La dosis recomendada es de 25 g/m², lo que da 300 g totales. Planificando cuatro aplicaciones en la temporada (oct, nov, dic, feb), necesitás 1,2 kg por temporada. Con ese dato podés ir al vivero con el pedido exacto y comparar precios entre marcas disponibles.
  • Planificación de compra para toda la temporada — Una familia con huerta familiar de 30 m² quiere calcular cuánto NPK 10-10-10 necesita para seis aplicaciones anuales. La calculadora da 30 g/m² × 30 m² = 900 g por aplicación. Multiplicado por 6 aplicaciones: 5,4 kg por año. Esto permite comprar una bolsa de 5 kg en una ferretería o cooperativa agropecuaria y saber que alcanzará casi para toda la temporada, con margen para ajustar si se agregan nuevos canteros.
  • Comparación entre formulaciones disponibles en el mercado — Encontrás en el corralón dos opciones: NPK 12-12-12 a $8.500/kg y NPK 15-15-15 a $11.000/kg. Para una huerta de 10 m², el primero requiere 300 g (costo: $2.550) y el segundo 240 g por su mayor concentración (costo: $2.640). La diferencia es mínima y la calculadora te muestra que la formulación más barata por kilo no siempre es la más económica por aplicación cuando los porcentajes de nutrientes son distintos.
  • Fertilización post-cosecha en suelo agotado — Después de tres ciclos de lechuga en un cantero de 4 m², el suelo está visiblemente pobre: hojas pálidas, crecimiento lento. Se decide aplicar un NPK 20-10-10 para reponer nitrógeno rápidamente. La dosis calculada es de 20 g/m² × 4 m² = 80 g. Aplicados con riego incorporado (fertirrigación básica), el efecto visible de reverdecimiento aparece entre los 7 y 10 días según referencias del INTA para formulaciones solubles de alta concentración en N.
  • Estudiante de agronomía verificando cálculos de práctica — En la cursada de Edafología o Nutrición Vegetal de cualquier facultad de ciencias agrarias del país (UBA, UNC, UNLP, entre otras), los alumnos deben calcular planes de fertilización para parcelas de práctica. La calculadora permite verificar en segundos si el cálculo manual hecho en clase es correcto, identificar errores de unidades (confundir kg/ha con g/m² es un error frecuente) y entender la escala real de las dosis antes de trabajar con equipos de aplicación en el campo.
  • Dosificar correctamente fertilizante para tomateras y pimientos en huerta urbana evitando exceso (que quema raíces).
  • Convertir una formulación NPK comercial a la cantidad real de N, P₂O₅ y K₂O por kilo de producto.

Ejemplo de cálculo

  1. 5 m² balanceado 30g/m²
  2. 150g
Resultado: 150g

Casos resueltos

Ejemplos numéricos completos con datos reales para que valides cómo funciona la calculadora.

Caso 1: Huerta de tomate de 10 m² fertilizada con NPK 15-15-15

Resultado: Aplicá 200 g de NPK 15-15-15 cada 3 semanas (al trasplante, floración temprana, cuajado de fruto y mitad de cosecha). Esparcí en banda a 5 cm del tallo y regá. Costo del fertilizante: ~$3.000 los 800 g en bolsa fraccionada. Si querés bajar costo y mejorar suelo, reemplazá 50% por compost casero (4 kg total).

Cómo funciona

3 min de lectura

Cómo se calcula

La dosis de fertilizante NPK se obtiene multiplicando el área a fertilizar por la dosis unitaria recomendada para ese tipo de cultivo y formulación:

Dosis total (g) = Área (m²) × Dosis por m² (g/m²)

Para convertir a kilogramos: Dosis (kg) = Dosis total (g) ÷ 1000

Si la etiqueta del producto indica la dosis en kg/ha, convertís así:

g/m² = (kg/ha × 1000) ÷ 10.000 = kg/ha ÷ 10

Ejemplo: un producto recomendado a 300 kg/ha equivale a 30 g/m².

---

Tabla de referencia

Las siguientes dosis son orientativas para fertilizantes granulados estándar (NPK 12-12-12 o balanceado similar). Consultá siempre la etiqueta del producto específico.

Tipo de cultivo / usoFormulación típicaDosis orientativa (g/m²)Frecuencia
Hortalizas (tomate, pimiento, zapallo)12-12-1225–35Cada 30–45 días
Césped / gramilla20-5-1020–25Cada 30–60 días
Plantas de flor (geranio, petunia)10-20-1015–20Cada 30 días
Arbustos y setos14-14-1430–402–3 veces al año
Frutales (cítricos, duraznero)12-6-1840–602–4 veces al año
Plantas de interior en maceta10-10-105–10Cada 45–60 días
Aromáticas (albahaca, perejil)12-12-1210–15Cada 45 días

> Fuente: recomendaciones técnicas del INTA para horticultura familiar y extensión rural.

---

Casos típicos

Caso 1 — Huerta de tomates de 5 m²


  • Fertilizante: NPK 12-12-12 (balanceado)

  • Dosis recomendada: 30 g/m²

  • Cálculo: 5 m² × 30 g/m² = 150 g por aplicación

  • Frecuencia sugerida: cada 30–40 días durante la temporada de crecimiento.

  • Si la bolsa es de 1 kg (1.000 g), alcanza para unas 6–7 aplicaciones en ese espacio.
  • Caso 2 — Césped de 15 m² con deficiencia de nitrógeno


  • Fertilizante: NPK 20-5-10 (alto en N para reverdecimiento)

  • Dosis recomendada: 22 g/m²

  • Cálculo: 15 m² × 22 g/m² = 330 g por aplicación

  • Frecuencia sugerida: una aplicación al inicio de primavera y otra a mediados.

  • Regar abundantemente después de cada aplicación para evitar quemar las hojas.
  • Caso 3 — Maceta de cítrico (limonero) en balcón


  • Maceta equivalente estimada: ~0,5 m² de proyección de raíces

  • Fertilizante: NPK 12-6-18 (alto en K para frutales)

  • Dosis recomendada: 50 g/m²

  • Cálculo: 0,5 m² × 50 g/m² = 25 g por aplicación (aproximadamente 2 cucharadas soperas)

  • Frecuencia: cada 45 días en primavera-verano; suspender en invierno.
  • ---

    Errores comunes

    1. Doblar la dosis para "fertilizar más rápido": El exceso de sales minerales produce fitotoxicidad (quemadura de raíces y bordes de hojas). La planta no absorbe más nutrientes por recibir más; simplemente se intoxica.

    2. Aplicar en seco sin regar después: Los gránulos en contacto directo con hojas o raíces superficiales sin humedad queman los tejidos. Siempre regá abundantemente tras la aplicación granulada.

    3. Usar la misma fórmula NPK para todas las etapas: Una planta en crecimiento vegetativo necesita más N (ej. 20-5-5); en floración necesita más P y K (ej. 5-20-20). Usar siempre NPK balanceado no es optimal en todas las fases.

    4. No considerar el análisis de suelo previo: Si el suelo ya tiene exceso de fósforo (común en suelos urbanos con abono frecuente), agregar NPK con alto P agrava el desequilibrio y puede bloquear la absorción de micronutrientes como el zinc y el hierro.

    5. Confundir kg/ha con g/m²: Un error frecuente al leer etiquetas técnicas. Recordá: 1 kg/ha = 0,1 g/m². Aplicar 300 kg/ha directamente como 300 g/m² implica una sobredosis de ×3.000.

    ---

    Calculadoras relacionadas

    Para una planificación integral de tu jardín o huerta, combiná esta calculadora con:

  • Calculadora de horas de luz solar por planta

  • Calculadora de semillas por m² para huerta

  • Calculadora de agua de riego por plantas por día

  • Calculadora de horas de luz solar necesarias por planta

  • Preguntas frecuentes

    ¿Qué significa exactamente la formulación NPK en la etiqueta, por ejemplo 15-10-20?

    Los tres números indican el porcentaje en peso de cada macronutriente principal en el producto final: el primero es Nitrógeno (N) en forma elemental, el segundo es Fósforo expresado como P₂O₅ (pentóxido de fósforo), y el tercero es Potasio expresado como K₂O (óxido de potasio). Así, en una bolsa de 1 kg de NPK 15-10-20 hay 150 g de N, 100 g de P₂O₅ y 200 g de K₂O; el resto (550 g) es material inerte, portador o relleno. Que el fósforo y el potasio se expresen como óxidos y no en forma elemental es una convención internacional heredada de la química agrícola clásica; en la práctica, los valores de P₂O₅ y K₂O sobreestiman levemente la cantidad de P y K elementales disponibles, pero es el estándar que usan todos los fabricantes y que toman como referencia los manuales del INTA Argentina para calcular planes de fertilización.

    ¿Con qué frecuencia se recomienda aplicar NPK en una huerta familiar?

    Para hortalizas de ciclo corto y medio (tomate, lechuga, zapallo, pimiento, acelga), la frecuencia orientativa del INTA Argentina es cada 30 a 45 días durante el período de crecimiento activo, que en la mayoría del país corresponde a primavera y verano. En otoño se puede aplicar una dosis menor para cultivos de invierno como espinaca o brócoli. Durante el período de heladas o dormancia, se suspende la fertilización porque el metabolismo de las plantas está reducido y la absorción de nutrientes es casi nula; aplicar en esas condiciones solo acumula sales sin beneficio. También es importante esperar al menos 15 días después de un trasplante antes de fertilizar, para que las raíces se establezcan y no sufran el estrés osmótico de la sal fertilizante sobre tejidos dañados.

    ¿Por qué no puedo aplicar la misma dosis de NPK en macetas que en suelo abierto?

    En macetas el volumen de sustrato es limitado y la concentración de sales puede subir rápidamente con pocas aplicaciones, incrementando significativamente el riesgo de fitotoxicidad —quemaduras en raíces y bordes de hojas—. La recomendación generalizada es aplicar entre el 30% y el 50% de la dosis calculada para suelo abierto. Por ejemplo, si para suelo abierto se recomiendan 30 g/m², en maceta trabajás con 15 g equivalentes al mismo volumen de sustrato. Adicionalmente, en macetas el riego frecuente lixivia los nutrientes más rápido que en suelo (no hay capilaridad de estratos inferiores que devuelva los nutrientes), por lo que la frecuencia de aplicación puede ser levemente mayor, pero siempre con dosis reducidas. Una práctica útil es usar fertilizantes de liberación lenta en macetas para evitar los picos de concentración.

    ¿Cuándo conviene usar NPK alto en nitrógeno y cuándo uno alto en potasio?

    La elección depende de la etapa fenológica del cultivo. El nitrógeno alto (ej. 20-5-5) impulsa el crecimiento vegetativo: se usa en primavera al inicio del ciclo, durante el establecimiento de plantines, o para recuperar suelos y césped después del invierno. El potasio alto (ej. 5-5-20 o 12-6-18) se aplica en etapas de maduración de frutos, a fines del verano, o para reforzar la resistencia ante heladas, sequías o ataques de hongos, ya que el potasio regula la apertura de estomas y fortalece la pared celular. El fósforo alto (ej. 5-20-10) favorece el enraizamiento en plantines recién transplantados y estimula la floración en plantas ornamentales. Conocer la etapa exacta en que se encuentra tu cultivo —vegetativa, reproductiva o de maduración— es el criterio central para elegir bien la formulación y no desperdiciar el fertilizante más caro del mercado.

    ¿Qué síntomas produce el exceso de NPK y cómo se corrige?

    El exceso de fertilizante genera un fenómeno de salinización del sustrato: la alta concentración de sales disueltas bloquea la absorción de agua por la raíz mediante ósmosis inversa (el agua sale de la raíz en lugar de entrar). Los síntomas son paradójicamente similares a la sequía: hojas mustias o enrolladas, bordes y puntas quemados de color marrón, caída prematura de hojas y, en casos graves, muerte del cultivo aunque el suelo esté húmedo. En macetas, el exceso de sal es visible como una costra blanca en la superficie del sustrato o en las paredes de la maceta de barro. La corrección consiste en regar abundantemente —tres o cuatro veces más de lo habitual— durante dos o tres días para lixiviar el exceso de sales hacia el drenaje. Luego esperá al menos 30 días antes de volver a fertilizar, siempre con dosis reducidas.

    ¿El INTA recomienda hacer análisis de suelo antes de usar NPK?

    Sí. El INTA Argentina recomienda realizar un análisis físico-químico de suelo al menos una vez antes de iniciar una huerta o jardín productivo, y repetirlo cada 2 o 3 años. El análisis determina el pH del suelo —el rango óptimo para la mayoría de los cultivos es 6,0 a 7,0—, los niveles preexistentes de nitrógeno, fósforo y potasio, la materia orgánica disponible y la textura del suelo (arcillosa, limosa, arenosa), que afecta la retención de nutrientes. Con esos datos podés ajustar la fórmula fertilizante específica a tu situación en lugar de aplicar NPK balanceado genérico: si tu suelo ya tiene fósforo suficiente, elegís una formulación baja en P y ahorrás dinero. Los análisis se pueden solicitar en laboratorios de facultades de agronomía (UBA, UNLP, UNC, entre otras), en estaciones experimentales del INTA distribuidas en todo el país o en laboratorios privados habilitados.

    ¿Se puede combinar fertilizante NPK con compost o abono orgánico?

    Sí, y es una práctica altamente recomendada por técnicos del INTA y por la agronomía sustentable en general. El compost o estiércol maduro mejora la estructura del suelo, aumenta la retención de agua, estimula la actividad microbiana beneficiosa y aporta micronutrientes que el NPK sintético no incluye. El NPK, a su vez, proporciona los macronutrientes principales en forma rápida y en concentraciones precisas. La combinación habitual consiste en incorporar 2 a 3 kg de compost por m² al preparar el cantero, y luego aplicar el NPK a entre el 70% y el 80% de la dosis estándar —la materia orgánica cubre el resto del requerimiento. Esto también reduce el costo de insumos sintéticos y el riesgo de salinización, especialmente en suelos arenosos con baja capacidad de intercambio catiónico.

    ¿Cuál es la diferencia entre NPK granulado estándar y NPK de liberación lenta?

    El NPK granulado estándar libera los nutrientes en el primer riego o con la humedad del suelo, generando un pico de disponibilidad rápido y efecto visible en pocos días. Es más económico, pero tiene mayor riesgo de sobredosis si se aplica en exceso, y los nutrientes pueden lavarse con lluvias intensas o riegos frecuentes antes de ser absorbidos. El NPK de liberación lenta o controlada —fabricado con recubrimientos de polímeros o resinas— libera los nutrientes gradualmente durante 3 a 6 meses, reduciendo la frecuencia de aplicación a una o dos veces por temporada y disminuyendo significativamente el riesgo de fitotoxicidad. Su desventaja es el precio: entre 2 y 4 veces más caro que el granulado convencional en el mercado argentino. Para huertos pequeños o macetas de balcón, la liberación lenta suele justificar la inversión; para superficies grandes de producción, el granulado estándar sigue siendo la opción predominante.

    ¿Cómo afecta el pH del suelo a la eficiencia del fertilizante NPK?

    El pH determina la disponibilidad real de cada nutriente para las raíces, independientemente de cuánto fertilizante apliques. En suelos muy ácidos (pH por debajo de 5,5), el fósforo se vuelve insoluble al unirse con aluminio y hierro, y algunos micronutrientes como el manganeso alcanzan niveles tóxicos. En suelos muy alcalinos (pH por encima de 7,5), el hierro, el zinc y el manganeso se vuelven inaccesibles para la planta. El nitrógeno es el macronutriente más tolerante a variaciones de pH, pero incluso él se ve afectado: los microorganismos del suelo que transforman el N orgánico en formas asimilables (nitrificación) trabajan de forma óptima entre pH 6,0 y 7,0. Si aplicás NPK en un suelo con pH fuera de ese rango, parte del fertilizante se desperdicia. Por eso el INTA recomienda corregir el pH con cal agrícola (para suelos ácidos) o azufre elemental (para suelos alcalinos) antes de fertilizar.

    ¿Qué conversión debo hacer si las indicaciones del fertilizante vienen en kg/ha?

    Es una confusión muy frecuente, especialmente cuando se usan fertilizantes diseñados para uso agropecuario extensivo en una huerta familiar. La conversión es directa: 1 kg/ha equivale a 0,1 g/m². Entonces, si la ficha técnica recomienda 300 kg/ha, eso equivale a 30 g/m². Para convertir: dividís los kg/ha por 10 y obtenés los g/m². Por ejemplo, una recomendación de 150 kg/ha de urea (no NPK, pero el principio es el mismo) equivale a 15 g/m². Esta calculadora trabaja directamente en g/m² según el tipo de cultivo, así que si tenés una recomendación en kg/ha de alguna ficha técnica del INTA o de una cooperativa agropecuaria, aplicá esa conversión antes de comparar con los valores de la herramienta.

    ¿Se puede usar fertilizante NPK granulado para fertirrigación (disuelto en agua de riego)?

    Depende del tipo de producto. El NPK granulado estándar generalmente no está formulado para disolverse completamente en agua: puede quedar residuo que tape los goteros o aspersores y la distribución no es homogénea. Para fertirrigación se usan formulaciones NPK solubles específicas —en polvo cristalino o en solución líquida—, que se mezclan con el agua de riego y se aplican directamente al sustrato o en sistemas de riego por goteo. Estas formulaciones solubles son más caras que el granulado, pero permiten una absorción foliar y radicular mucho más eficiente y precisa. Si tenés un sistema de riego por goteo en tu huerta o invernadero, vale la pena invertir en NPK soluble y usar la calculadora para determinar la concentración adecuada en función de la dosis por m² recomendada y el volumen de agua aplicado.

    ¿Existe alguna regulación en Argentina sobre el uso de fertilizantes NPK?

    Sí. En Argentina, la comercialización y el registro de fertilizantes están regulados por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), organismo dependiente del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación. El Decreto N° 1585/1996 y sus resoluciones complementarias establecen que todo fertilizante que se comercialice en el país debe estar registrado en el SENASA, con análisis garantizados de su composición declarada en la etiqueta. Esto significa que un NPK 12-12-12 de marca registrada tiene garantía legal de que los porcentajes declarados son reales, dentro de tolerancias establecidas. Para uso doméstico y huerta familiar no hay restricciones de uso, pero para producciones que busquen certificación orgánica, el uso de NPK sintético está generalmente prohibido y se reemplazan por enmiendas orgánicas aprobadas por organismos como el INTA o certificadoras privadas habilitadas por el SENASA.

    ¿Qué significa NPK en un fertilizante?

    N = nitrógeno (crecimiento de hojas y tallos), P = fósforo (raíces, floración y fructificación), K = potasio (resistencia a estrés, calidad de frutos). Los números indican el porcentaje de cada elemento en el producto: 15-15-15 significa 15% de cada uno. Un 10-30-10 es alto en fósforo, ideal para floración.

    ¿Cuándo aplicar fertilizante alto en nitrógeno vs alto en fósforo?

    Alto en N (ej: 20-5-5) al inicio del ciclo vegetativo cuando la planta necesita generar follaje y biomasa. Alto en P (ej: 10-30-20) en pretrasplante, floración temprana o si hay raíces débiles. Alto en K en pre-cosecha de frutales o si la planta está estresada por sequía/frío. Un equilibrado 15-15-15 funciona para mantenimiento general.

    ¿Cuánto fertilizante uso por metro cuadrado de huerta?

    Como orientación: 30-50 g/m² de fertilizante equilibrado al inicio de temporada, dividido en 2-3 aplicaciones espaciadas 3-4 semanas. Para cultivos demandantes (tomate, pimiento, zapallo): 80-100 g/m² al ciclo. Para cultivos rústicos (lechuga, espinaca): 20-30 g/m². Siempre aplicar con suelo húmedo y regar después para evitar quemaduras.

    ¿Conviene fertilizante químico, orgánico o mixto?

    Mixto es el óptimo. Químico (urea, superfosfato, KCl) da liberación rápida y dosis precisa, pero no mejora estructura del suelo. Orgánico (compost, humus de lombriz, guano) aporta materia orgánica y microbiología, pero NPK más bajo y variable. Combiná: 70-80% orgánico de base + 20-30% químico complementario en momentos clave del ciclo.

    Fuentes y referencias

    Metodología y confianza

    Editorial

    Contenido revisado por el equipo editorial de Hacé Cuentas, con apego a nuestra política editorial y metodología de cálculo.

    Actualización

    Última revisión: 27 de mayo de 2026. Los parámetros fiscales, legales y datos se verifican periódicamente con las fuentes citadas.

    Privacidad

    Los cálculos corren 100% en tu navegador. No guardamos ni transmitimos tus datos. Leé nuestra política de privacidad.

    Limitaciones

    Resultados orientativos. Para decisiones financieras, médicas o legales críticas, consultá con un profesional.