Calculadora de caída de tensión en cable por distancia🌎 Actualizado mayo de 2026
Cada vez que encendés una máquina, un motor o un aire acondicionado, la corriente que viaja por el cable genera una pérdida de voltaje inevitable: la caída de tensión (ΔV). No es un defecto del sistema eléctrico, sino una consecuencia directa de la resistencia que opone cualquier conductor al paso de la electricidad. El problema real aparece cuando esa pérdida supera los límites tolerables: los motores arrancan con dificultad o se recalientan, las lámparas parpadean o pierden luminosidad, los equipos electrónicos y los inversores se comportan de manera errática, y en casos extremos los dispositivos de protección no actúan correctamente porque el voltaje que los activa ya no es el de diseño. En Argentina, la normativa IRAM 2281 y el Reglamento para Ejecución de Instalaciones Eléctricas en Inmuebles de la Asociación Electrotécnica Argentina (AEA 90364, adoptada como referencia por los Entes Reguladores provinciales) establecen que la caída de tensión máxima admisible es del 3% para circuitos de uso final (iluminación, tomacorrientes, equipos) y del 5% acumulado desde la acometida hasta el punto de consumo más alejado. Estos valores no son arbitrarios: están calculados para garantizar que los artefactos funcionen dentro del rango de tensión nominal con un margen de seguridad razonable frente a variaciones de la red. La fórmula que usa esta calculadora para sistemas monofásicos es ΔV = 2 × ρ × L × I / S, donde ρ es la resistividad del material del conductor (cobre: 0,0172 Ω·mm²/m; aluminio: 0,0282 Ω·mm²/m), L es la longitud del cable en un solo sentido expresada en metros, I es la corriente en amperes y S es la sección transversal del cable en mm². El factor 2 representa que la corriente recorre la distancia dos veces: ida por el vivo y vuelta por el neutro. Para circuitos trifásicos la fórmula cambia a ΔV = √3 × ρ × L × I / S, porque la vuelta de corriente se reparte entre las tres fases y el factor geométrico es distinto. Esta calculadora te permite elegir entre cobre y aluminio, ingresar cualquier tensión de trabajo (12V, 24V, 48V DC para sistemas fotovoltaicos; 220V o 380V para instalaciones domiciliarias e industriales) y obtener de forma instantánea la caída absoluta en voltios y el porcentaje respecto a la tensión nominal. También te indica si el resultado está dentro de los límites recomendados o si necesitás subir la sección del cable. Es la herramienta ideal tanto para el electricista matriculado que quiere verificar rápido un circuito nuevo, como para el particular que está planificando llevar luz al fondo de su terreno o dimensionar el cableado de su instalación solar.
Cuándo usar esta calculadora
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Ejemplo
- 15 A × 30 m × cobre × 2.5 mm², 220V
- ΔV = 2 × 0.0172 × 30 × 15 / 2.5 = 6.19 V
- Porcentaje = 6.19/220 = 2.81% ✓ aceptable
Cómo funciona
2 min de lecturaCómo se calcula
La caída de tensión en un conductor se deduce de la Ley de Ohm aplicada a la resistencia del cable:
Monofásica: ΔV = 2 × ρ × L × I / S
Trifásica: ΔV = √3 × ρ × L × I / S
Donde:
ρ = resistividad (Ω·mm²/m)
Cobre: 0.0172 (a 20°C), 0.0225 (a 70°C)
Aluminio: 0.0282 (a 20°C), 0.0355 (a 70°C)
L = longitud del conductor en UN sentido (m)
I = corriente (A)
S = sección del conductor (mm²)El factor 2 en monofásico es porque la corriente recorre ida y vuelta. El porcentaje se calcula: % = (ΔV / V nominal) × 100.
Tabla de referencia: límites normativos
| Tramo | Límite IRAM 2281 / IEC 60364 |
|---|---|
| Iluminación residencial | 3% |
| Fuerza motriz residencial (tomas) | 5% |
| Instalaciones industriales | 5-8% |
| Sistemas solares fotovoltaicos DC | 1-2% (crítico para MPPT) |
| Audio/video 12V | 3% máximo |
Casos típicos
Caso 1: Toma de fuerza en galpón a 30 m del tablero, 15 A, cable 2.5 mm² cobre, 220 V
Caso 2: Mismo galpón pero con 25 A (aire + herramientas), 40 m, 4 mm², 220V
Caso 3: Casa de fin de semana, poste a 80 m, consumo 30 A, 220 V, 10 mm² cobre
Errores comunes
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Preguntas frecuentes
¿Por qué el límite es 3% para circuitos residenciales y no otro valor?
El límite del 3% surge de estudios de compatibilidad electromagnética y de comportamiento de cargas domésticas. Los artefactos eléctricos son diseñados para operar con una tensión nominal con una tolerancia de ±10% según la normativa IEC 60038 y las regulaciones del ENRE (Ente Nacional Regulador de la Electricidad) en Argentina. Sin embargo, si la red de distribución ya entrega el voltaje en el límite inferior (por ejemplo, 198 V en lugar de 220 V), una caída interna del 3% (6,6 V más) deja al artefacto con 191 V — por debajo de su rango de funcionamiento seguro. El 3% es entonces el margen que se reserva para el cableado interno, de modo que la instalación no agregue degradación adicional a una red que ya puede estar fluctuando. Superar ese límite no significa peligro inmediato, pero sí implica mayor consumo de energía por efecto Joule, reducción de vida útil de motores y compresores, y posibilidad de mal funcionamiento de equipos electrónicos sensibles.
¿Cuál es la diferencia entre la fórmula monofásica y la trifásica, y cuándo uso cada una?
En un circuito monofásico la corriente sale por el conductor de fase y regresa por el neutro, recorriendo el doble de la distancia física. Por eso la fórmula es ΔV = 2 × ρ × L × I / S. En un circuito trifásico balanceado, las tres fases se compensan mutuamente y la corriente no tiene un único camino de retorno, sino que se distribuye entre las tres fases con un desfase de 120°. El factor geométrico que resulta de esa distribución es √3 (aproximadamente 1,732), dando ΔV = √3 × ρ × L × I / S. Para la misma corriente y distancia, el circuito trifásico tiene una caída un 13% menor que el monofásico equivalente. Usás monofásica para instalaciones domiciliarias comunes (220 V entre fase y neutro) y trifásica para motores industriales, tableros de distribución trifásicos o cargas de 380 V entre fases.
¿El cobre y el aluminio se pueden combinar en la misma instalación?
Técnicamente sí, pero requiere precauciones específicas. El problema principal es la corrosión galvánica: cuando dos metales distintos están en contacto directo en presencia de humedad, el menos noble se corroe aceleradamente. En el caso cobre-aluminio, el aluminio se degrada. La solución son los conectores bimetálicos (especialmente diseñados para esta unión), que crean una barrera que evita el contacto directo entre los metales. En Argentina, la norma AEA 90364-5-52 admite la combinación siempre que se usen los conectores adecuados y se aplique pasta antioxidante en los terminales de aluminio. Nunca se deben empalmar directamente con bornes estándar. En la práctica, muchas instalaciones residenciales usan cobre para los circuitos internos y aluminio para la acometida desde el poste, que es donde la diferencia de costo por la mayor sección requerida justifica el cambio de material.
¿Cómo afecta la temperatura del cable a la caída de tensión?
La resistividad de los conductores aumenta con la temperatura. Para el cobre, el coeficiente de temperatura es aproximadamente 0,00393 Ω/°C. Esto significa que un cable que trabaja a 70°C (temperatura máxima admisible para aislación termoplástica tipo PVC según IRAM 2183) tiene una resistividad un 27% mayor que a 20°C. En la práctica, esto implica que la caída de tensión calculada con los valores estándar de ρ (que se dan a 20°C) puede ser hasta un 25-30% mayor cuando el cable está cargado al máximo de su capacidad y la temperatura ambiente es alta. Para instalaciones en locales con alta temperatura ambiente, cañeros sin ventilación o cables agrupados donde el calor se acumula, conviene aplicar un factor de corrección y diseñar con un margen adicional del 20-25% sobre el límite del 3%.
¿Qué secciones de cable están normalizadas en Argentina y cuáles consigo en el mercado?
En Argentina, las secciones nominales de cables de cobre unipolares para instalaciones eléctricas están normalizadas por IRAM 2183 (conductor flexible) e IRAM 2178 (conductor rígido). Las secciones más comunes en el mercado local son: 1,5 mm² (iluminación y circuitos de bajo consumo), 2,5 mm² (tomacorrientes generales), 4 mm² (aires acondicionados, lavarropas, calefones), 6 mm² (cocinas eléctricas, cargas grandes), 10 mm² (tableros seccionales, acometidas medianas), 16 mm², 25 mm², 35 mm², 50 mm², 70 mm², 95 mm² y 120 mm² (distribución industrial y acometidas de alta demanda). Los cables de aluminio del mercado local siguen una escala similar pero parten desde 16 mm² para usos de distribución, ya que para secciones menores el aluminio presenta problemas de fragilidad y conexionado. Siempre conviene verificar disponibilidad con los distribuidores eléctricos de tu zona, especialmente para secciones mayores a 35 mm².
¿La caída de tensión es diferente si el cable está en cañero, en bandeja o al aire libre?
Para el cálculo de la caída de tensión en sí, la ubicación del cable no cambia la fórmula, porque ΔV depende de la resistividad, longitud, corriente y sección. Sin embargo, la forma de instalación afecta directamente la capacidad de corriente admisible (ampacidad) del cable, lo cual impacta indirectamente en el diseño. Un cable en cañero subterráneo sin ventilación trabaja a mayor temperatura que uno al aire libre, por lo que su ampacidad se reduce y puede ser necesario usar una sección mayor para llevar la misma corriente dentro del límite térmico. Al usar una sección mayor por restricción térmica, la caída de tensión resultante será también menor. La norma AEA 90364-5-52 establece los factores de corrección de ampacidad según método de instalación (al aire, en cañero, enterrado, agrupado), y el electricista matriculado debe aplicarlos en el diseño completo de la instalación.
¿Cómo calculo la corriente de una carga si solo tengo la potencia en watts?
Para cargas resistivas puras (calefactores eléctricos, hornallas, resistencias), la relación es directa: I = P / V. Por ejemplo, un calefactor de 2200 W a 220 V consume 10 A. Para cargas con motores o electrónica (aires acondicionados, lavarropas, computadoras), hay que incorporar el factor de potencia (cos φ), que suele estar entre 0,8 y 0,95: I = P / (V × cos φ). Un aire de 2200 W con cos φ = 0,85 consume en realidad 2200 / (220 × 0,85) = 11,76 A. Este dato generalmente figura en la placa del artefacto como 'corriente nominal' o 'amperaje', y es el valor que debés ingresar en esta calculadora para obtener un resultado preciso. Usar la potencia activa sin el factor de potencia lleva a subestimar la corriente real y, en consecuencia, a subdimensionar el cable.
¿Qué pasa si la caída de tensión supera el 5%? ¿Cuáles son las soluciones prácticas?
Cuando la caída supera el 5% acumulado desde la acometida al punto de consumo, tenés varias opciones según el caso. La primera y más directa es aumentar la sección del cable al siguiente calibre normalizado IRAM (2,5 → 4 → 6 → 10 mm²); la caída es inversamente proporcional a la sección, así que duplicar la sección reduce la caída a la mitad. La segunda opción es dividir la carga en dos circuitos separados que partan desde el tablero, reduciendo la corriente por cada línea. La tercera es reubicar el tablero seccional más cerca del punto de consumo, acortando la longitud L de la fórmula. La cuarta, si existe infraestructura trifásica disponible, es convertir el circuito a trifásico, lo que reduce la caída un 13% para la misma corriente y sección. En instalaciones fotovoltaicas existe además la opción de trabajar a mayor tensión de bus (24V → 48V → 96V), lo que reduce la corriente necesaria para la misma potencia y, por ende, la caída de tensión.
¿En sistemas solares fotovoltaicos el cálculo es igual que en instalaciones de red?
La fórmula es la misma, pero los parámetros y los límites recomendados son distintos. En sistemas fotovoltaicos se trabaja con corriente continua (DC) a tensiones bajas (12V, 24V, 48V), lo que hace que incluso pequeñas pérdidas de voltaje representen un porcentaje grande. Por eso, en instalaciones solares los instaladores suelen apuntar a caídas del 1% al 2% en lugar del 3% de las instalaciones AC. Hay que calcular por separado cada tramo: paneles al regulador de carga (o al inversor MPPT), regulador a baterías, y baterías a cargas. Además, la corriente en un string de paneles puede variar según la irradiación, y es conveniente calcular con la corriente de cortocircuito (Isc) del módulo como peor caso. En instalaciones de mayor escala o conectadas a la red bajo el esquema de generación distribuida regulado por la Ley 27.424 y las resoluciones de la Secretaría de Energía de la Nación, el diseño debe seguir las normativas específicas de IRAM para instalaciones fotovoltaicas.
¿La calculadora sirve para cables multifilares (mangueras) o solo para unipolares?
La calculadora aplica tanto para cables unipolares (un solo conductor) como para cables multifilares o mangueras (varios conductores dentro de una misma cubierta), siempre y cuando ingreses la sección del conductor activo (el vivo, no la suma de todos los conductores). En una manguera 3×2,5 mm², por ejemplo, el valor a ingresar es 2,5 mm², que es la sección del conductor de fase. La fórmula calcula la caída entre fase y neutro usando esa sección. Lo que sí cambia con el tipo de cable es la ampacidad admisible: los cables multifilares dentro de una manguera trabajan en un ambiente de mayor temperatura mutua, por lo que su capacidad de corriente máxima es menor que la de un unipolar tendido al aire. Para el cálculo de caída de tensión esto no altera la fórmula, pero para verificar que no superás la capacidad térmica del cable debés consultar las tablas de ampacidad de IRAM 2183 con los factores de agrupamiento correspondientes.
¿Cómo puedo verificar en campo si la caída de tensión es excesiva sin calculadora?
La forma más directa es medir con un voltímetro digital (o multímetro en escala VAC) en dos puntos: primero la tensión en el tablero con la carga encendida (en el breaker o la bornera de salida), y luego la tensión en el punto de consumo (en el tomacorriente o borneras del artefacto) con la misma carga operando. La diferencia entre ambas lecturas es la caída de tensión real en voltios. Dividís ese valor por la tensión medida en el tablero y multiplicás por 100 para obtener el porcentaje. Por ejemplo: 223 V en el tablero y 216 V en el artefacto = 7 V de diferencia = 3,1%. Esta medición siempre se hace con carga conectada y funcionando al máximo, porque en vacío la caída es prácticamente nula. Si encontrás valores superiores al 5%, ya tenés el diagnóstico y podés usar esta calculadora para dimensionar el cable de reemplazo con la sección correcta.
¿La normativa argentina obliga a calcular la caída de tensión o es solo una recomendación?
En Argentina, el cálculo de caída de tensión es una exigencia técnica incluida en el Reglamento AEA 90364 (equivalente nacional de la IEC 60364), que es la norma de referencia adoptada por los entes reguladores provinciales de electricidad y exigida para la habilitación de instalaciones eléctricas por empresas distribuidoras como Edenor, Edesur, EPE, EPEC y similares. La memoria de cálculo que presentan los electricistas matriculados para la aprobación de instalaciones de media y alta complejidad debe incluir el cálculo de caída de tensión por circuito. Para instalaciones residenciales simples, el control suele ser menos formal, pero el electricista matriculado es responsable de que la instalación cumpla con la normativa vigente. Ante cualquier siniestro o reclamo de seguro, el incumplimiento de los límites de caída de tensión puede ser utilizado como argumento para denegar la cobertura. El ENRE (Ente Nacional Regulador de la Electricidad) y los entes provinciales pueden solicitar documentación técnica en inspecciones o ante denuncias.
Fuentes y referencias
Metodología y confianza
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Última revisión: 18 de mayo de 2026. Los parámetros fiscales, legales y datos se verifican periódicamente con las fuentes citadas.
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