Metabolismo basal TMB Harris-Benedict🌎 Actualizado mayo de 2026
Cada vez que respirás, latís o simplemente existís, tu cuerpo quema calorías. Esa cantidad mínima de energía que necesitás para mantenerte vivo en completo reposo se llama Tasa Metabólica Basal (TMB), y conocerla es el punto de partida de cualquier plan de alimentación, pérdida de peso o ganancia muscular serio. La ecuación de Harris-Benedict es la más usada en el mundo desde 1919, y su versión revisada por Roza y Shizgal (1984) sigue siendo referencia obligada en nutrición clínica. La lógica es simple: tu cuerpo necesita una cantidad base de kilocalorías por día solo para sostener funciones vitales —circulación, respiración, temperatura, síntesis hormonal— sin contar ningún tipo de actividad física. Esa cifra varía según tu peso corporal, tu altura, tu edad y tu sexo biológico, porque cada uno de esos factores influye directamente en cuánta masa metabólicamente activa tiene tu organismo. En Argentina, la obesidad afecta al 25,4% de la población adulta según la última Encuesta Nacional de Factores de Riesgo (ENFR) del Ministerio de Salud de la Nación, y el sobrepeso llega al 61,6%. En ese contexto, entender tu gasto energético basal no es un capricho fitness: es información básica de salud. Muchas personas fracasan en sus objetivos de peso simplemente porque comen por debajo de su TMB de manera sostenida, generando un déficit tan extremo que el cuerpo entra en modo ahorro y ralentiza su metabolismo. Conocer tu número real te evita ese error. Esta calculadora aplica la fórmula revisada de Harris-Benedict diferenciada por sexo: para varones considera peso, altura y edad con sus respectivos coeficientes validados; para mujeres hace lo mismo con los coeficientes fisiológicamente ajustados. El resultado que obtenés es tu TMB expresada en kilocalorías por día (kcal/día), es decir, lo que quemaría tu cuerpo si estuvieras 24 horas en reposo absoluto. Importante: la TMB es solo el primer escalón. Para calcular tus necesidades calóricas reales hay que multiplicar ese valor por el factor de actividad física correspondiente (sedentario, levemente activo, moderadamente activo, muy activo), lo que se conoce como Gasto Energético Total (GET) o Valor Calórico Total (VCT). Eso ya es terreno de una consulta con un/a licenciado/a en nutrición, especialmente si tenés patologías como diabetes, hipotiroidismo o síndrome metabólico —condiciones que alteran significativamente el metabolismo basal respecto a lo que predice cualquier ecuación poblacional. Usá este resultado como punto de partida informado, no como diagnóstico. La calculadora te da el número; interpretarlo en tu contexto particular siempre va a requerir de un profesional.
Cuándo usar esta calculadora
- Persona con sobrepeso que empieza una dieta hipocalórica — Mariana, 35 años, 78 kg, 1,62 m. Su TMB según Harris-Benedict revisado es aproximadamente 1.612 kcal/día. Eso significa que si hace una dieta de 1.000 kcal diarias —muy común en planes populares sin respaldo profesional—, estaría comiendo 612 kcal por debajo de su mínimo vital. Conocer su TMB le permite entender por qué esas dietas extremas terminan en efecto rebote y hablar con su nutricionista desde un lugar informado.
- Varón que entrena y quiere ganar masa muscular — Rodrigo, 28 años, 75 kg, 1,78 m. Su TMB es aproximadamente 1.849 kcal/día. Entrena 5 días por semana (factor de actividad ~1,725), lo que lleva su GET a unas 3.190 kcal. Para ganar masa sin acumular grasa en exceso, necesita un superávit moderado de 300-500 kcal sobre ese GET. Sin saber su TMB, calcular ese superávit es imposible.
- Mujer mayor con metabolismo lento — Susana, 58 años, 68 kg, 1,60 m. A los 58 años la TMB cae respecto a los 30: su cálculo arroja aproximadamente 1.390 kcal/día, bastante menos que cuando tenía 35 y pesaba lo mismo. Esto explica por qué 'come igual que siempre' y engorda: las necesidades calóricas basales disminuyen con la edad. El dato la ayuda a ajustar su alimentación sin frustraciones.
- Estudiante de nutrición que verifica cálculos manuales — Facundo cursa Licenciatura en Nutrición en la UBA y necesita verificar los cálculos de TMB que hace a mano para sus casos prácticos de la cursada. Usa la calculadora para corroborar que aplica correctamente los coeficientes de Harris-Benedict revisado y detectar errores de cálculo antes de presentar sus informes.
- Persona con hipotiroidismo que monitorea su metabolismo — Claudia, 42 años, tiene hipotiroidismo tratado con levotiroxina. Sabe que su metabolismo basal real puede ser entre un 10% y un 20% inferior al que predice la ecuación en una persona sin patología tiroidea. Calcula su TMB teórica (1.450 kcal/día para sus datos) y la lleva a su endocrinóloga como referencia para ajustar su plan alimentario junto con sus últimos valores de TSH.
- Deportista que planifica su carga calórica en competencia — Ignacio, 24 años, 82 kg, 1,80 m, compite en atletismo. Su TMB es aproximadamente 1.940 kcal/día. Durante semanas de entrenamiento intenso (factor ~2,0) su GET sube a unas 3.880 kcal. En semanas de tapering (reducción de carga) aplica factor 1,55, llevando su GET a 3.007 kcal. Conocer la TMB le permite ajustar la ingesta semana a semana según el ciclo de entrenamiento.
- Médico clínico que quiere dar un dato orientativo en consulta — El Dr. Fernández atiende a un paciente con dislipemia y sobrepeso que le pregunta cuántas calorías debería comer. Sin contar con tiempo para un cálculo detallado ni derivar en ese momento al nutricionista, usa la calculadora durante la consulta para darle al paciente un número de referencia concreto de TMB y explicarle que con actividad sedentaria su GET no superaría las 2.100 kcal, orientando la primera etapa del cambio de hábitos.
- Persona que retoma actividad física después de años sedentaria — Lucas, 45 años, 90 kg, 1,75 m, lleva 10 años sin hacer ejercicio y empieza a caminar 30 minutos diarios. Su TMB es aproximadamente 1.940 kcal/día. Con actividad leve (factor 1,375) su GET es de unas 2.667 kcal. Saber esto le permite entender que 'comer sano' no alcanza si no acompaña la ingesta con el nivel de movimiento adecuado, y que pequeños cambios en actividad generan diferencias calóricas reales y medibles.
Ejemplo de cálculo
- Valor típico
- Resultado
Cómo funciona
1 min de lecturaLos valores normales en salud provienen de estudios poblacionales masivos (NHANES, WHO, CDC). Varían según edad, sexo, etnia y región. Son orientativos; tu historia clínica personal siempre tiene precedencia.
Cómo se calcula
Cuántas kcal quema tu cuerpo en reposo (TMB) con Harris-Benedict.
Esta calculadora aplica la fórmula con los valores que ingreses, verificando rangos típicos y alertando ante valores fuera de lo razonable.
Valores de referencia normales
| Parámetro | Rango normal adulto |
|---|---|
| Presión arterial | <120/80 mmHg |
| FC reposo | 60-100 bpm |
| Temperatura | 36.1-37.2°C |
| SpO2 | 95-100% |
| Glucemia ayunas | 70-100 mg/dL |
| HbA1c | <5.7% |
| Colesterol total | <200 mg/dL |
| LDL | <100 mg/dL |
| HDL | >40 (H) / >50 (M) |
Notas finales
Este cálculo es una referencia orientativa. Para decisiones críticas (financieras, médicas, legales), consultá con un profesional especializado. Los valores están actualizados a 2026 y se revisan periódicamente.
Revisión editorial
Revisado por el equipo editorial de Hacé Cuentas. El contenido de esta calculadora se mantiene con criterios editoriales documentados en nuestra política editorial y metodología. Cada valor de referencia se contrasta contra las fuentes oficiales citadas al pie de esta página.
Disclaimer: Los resultados son orientativos, no reemplazan la consulta médica profesional. No usar para diagnóstico, tratamiento ni cambios de medicación. Ante síntomas o dudas, consultá con tu médico de cabecera o profesional de la salud matriculado.
Actualización: los datos se revisan periódicamente. La fecha de última revisión figura en el encabezado de esta página y en el sitemap XML de Hacé Cuentas.
Preguntas frecuentes
¿Qué es exactamente la Tasa Metabólica Basal (TMB) y para qué sirve?
La TMB es la cantidad mínima de energía —medida en kilocalorías por día— que tu cuerpo necesita para mantener sus funciones vitales en reposo absoluto: respiración, circulación sanguínea, regulación de temperatura corporal, síntesis de proteínas y hormonas, funcionamiento del sistema nervioso. No incluye ningún tipo de actividad física ni la digestión de alimentos. Conocer tu TMB es el primer paso para calcular tus necesidades calóricas reales, diseñar un plan de alimentación coherente con tus objetivos (bajar de peso, mantenerlo o ganar masa muscular) y entender por qué determinadas dietas funcionan o fracasan. Sin esta cifra de base, cualquier plan calórico es un tiro al aire.
¿Cuál es la diferencia entre la fórmula original de Harris-Benedict y la revisada?
La ecuación original fue publicada en 1919 por James Arthur Harris y Francis Gano Benedict tras medir el metabolismo en reposo de 239 sujetos. Décadas después, en 1984, Roza y Shizgal la revisaron con una muestra mayor y más diversa, corrigiendo los coeficientes para mejorar la precisión. La versión revisada es la que se usa actualmente en la mayoría de las aplicaciones clínicas y es la que aplica esta calculadora. Para varones: TMB = 88,362 + (13,397 × peso en kg) + (4,799 × altura en cm) − (5,677 × edad en años). Para mujeres: TMB = 447,593 + (9,247 × peso en kg) + (3,098 × altura en cm) − (4,330 × edad en años).
¿Qué tan precisa es la fórmula de Harris-Benedict?
Es una estimación poblacional, no una medición individual. Los estudios muestran que predice la TMB real con un margen de error de ±10 a 15% en personas sanas con peso normal. Ese margen se amplía en personas con obesidad severa (puede sobreestimarla), en adultos mayores (tiende a sobreestimarla porque pierden masa muscular), en personas con patologías metabólicas como hipotiroidismo, síndrome de Cushing o diabetes tipo 2, y en deportistas de alto rendimiento con mucha masa muscular (puede subestimarla). Para casos donde la precisión es crítica —por ejemplo, pacientes hospitalizados o con enfermedades crónicas— se prefiere la calorimetría indirecta, que mide el gasto real, o fórmulas alternativas como Mifflin-St Jeor, que en algunos estudios muestra mejor rendimiento en población con sobrepeso.
¿Cómo paso de la TMB a mis necesidades calóricas reales del día?
La TMB te dice cuánto quemás en reposo total. Para estimar el Gasto Energético Total (GET) —que es lo que realmente necesitás comer para mantener tu peso actual— tenés que multiplicar la TMB por un factor de actividad física: sedentario o muy poco ejercicio (×1,2), actividad leve 1-3 días por semana (×1,375), actividad moderada 3-5 días por semana (×1,55), actividad intensa 6-7 días por semana (×1,725), actividad muy intensa o trabajo físico exigente (×1,9). Por ejemplo, si tu TMB es 1.600 kcal y hacés actividad moderada, tu GET es 1.600 × 1,55 = 2.480 kcal/día. Para bajar de peso se suele aplicar un déficit de 300 a 500 kcal sobre ese GET; para ganar masa, un superávit similar. Siempre consultá con un/a nutricionista para ajustar estos valores a tu caso particular.
¿Por qué hay una fórmula diferente para varones y mujeres?
Porque existe una diferencia fisiológica real en la composición corporal promedio entre sexos biológicos. Los varones tienen, en promedio, mayor proporción de masa muscular (tejido metabólicamente muy activo) y menor proporción de masa grasa (tejido con menor demanda energética) que las mujeres con el mismo peso y altura. El músculo consume más energía en reposo que la grasa, por lo que el metabolismo basal por kilogramo de peso es sistemáticamente más alto en varones. Esta diferencia puede rondar el 5-10% en personas de características similares. Las ecuaciones de Harris-Benedict capturan esta diferencia ajustando los coeficientes según sexo biológico. Si tenés identidad de género diferente al sexo biológico o sos una persona trans en tratamiento hormonal, consultá con tu médico/a sobre qué variables aplicar, ya que las hormonas modifican la composición corporal.
¿La edad influye mucho en el metabolismo basal?
Sí, y es uno de los factores más subestimados. A partir de los 30 años, el metabolismo basal cae aproximadamente un 1-2% por década como promedio, aunque la variabilidad individual es grande. La principal razón es la sarcopenia: pérdida progresiva de masa muscular asociada al envejecimiento. Como el músculo es el tejido que más energía consume en reposo, perderlo baja directamente la TMB. Esto explica por qué muchas personas comen 'igual que siempre' pero ganan peso al envejecer: sus necesidades calóricas son menores pero sus hábitos no cambiaron. Mantener o incrementar la masa muscular a través del entrenamiento de fuerza es la estrategia más efectiva para contrarrestar esta caída metabólica con los años.
¿Qué enfermedades o condiciones alteran significativamente la TMB real respecto a lo que predice la fórmula?
Varias condiciones pueden hacer que tu TMB real difiera bastante del valor calculado. El hipotiroidismo la reduce (a veces un 20-40% en casos severos no tratados), mientras que el hipertiroidismo la eleva. La diabetes tipo 2 mal controlada puede alterarla en cualquier dirección. La insuficiencia renal crónica la reduce. La fiebre la aumenta aproximadamente un 7% por cada grado Celsius de temperatura corporal por encima de lo normal. El cáncer activo puede elevarla considerablemente (estado hipercatabólico). Los estados de desnutrición severa la reducen como mecanismo de adaptación. Si tenés alguna de estas condiciones, los valores que arroja cualquier ecuación son solo una referencia muy aproximada; la evaluación de tu nutricionista o médico/a es indispensable para ajustar el cálculo a tu realidad clínica.
¿El resultado cambia si bajo o subo de peso?
Sí, directamente. El peso corporal es una de las variables con mayor peso (valga la redundancia) en la ecuación de Harris-Benedict. Si perdés 5 kg, tu TMB calculada va a ser menor; si ganás 5 kg de músculo, va a ser mayor. Por eso es útil recalcular la TMB cada vez que tu peso cambia de forma significativa —generalmente cuando el cambio supera los 3-5 kg— y no quedarte con el número de hace un año. Esto es especialmente importante si estás en proceso activo de pérdida de peso: a medida que bajás, tu TMB disminuye, y si no ajustás tu plan calórico en consecuencia, el ritmo de pérdida se va a estancar aunque sigas 'comiendo igual que antes'.
¿Qué pasa si como por debajo de mi TMB de manera sostenida?
Es uno de los errores más comunes y contraproducentes. Comer sistemáticamente por debajo de tu TMB significa privar al cuerpo de la energía mínima para sostener funciones vitales. En el corto plazo el cuerpo responde degradando músculo para obtener energía (gluconeogénesis), lo que reduce todavía más la TMB. En el mediano plazo activa mecanismos adaptativos que 'ralentizan' el metabolismo: reduce la temperatura corporal, la frecuencia cardíaca, la actividad hormonal (T3, T4, leptina) y el gasto energético en actividades cotidianas. El resultado clásico es el 'efecto rebote': cuando volvés a comer normal, el cuerpo, con un metabolismo más lento y menos masa muscular, engorda más rápido que antes. Los profesionales de la nutrición llaman a esto 'adaptación metabólica' o 'termogénesis adaptativa'.
¿Existen otras fórmulas para calcular la TMB además de Harris-Benedict?
Sí, varias. Las más usadas en la práctica clínica son: Mifflin-St Jeor (1990), que muchos estudios consideran más precisa que Harris-Benedict en adultos con sobrepeso u obesidad; Katch-McArdle, que incorpora la masa magra corporal y es muy útil en deportistas cuando se tiene una medición de composición corporal; Owen (1988), derivada de mediciones de calorimetría indirecta; y las ecuaciones de la FAO/OMS/UNU (2001), que son las que usan los organismos internacionales para estimaciones poblacionales. Cada una tiene sus fortalezas y limitaciones. Harris-Benedict es la más conocida y difundida, pero si tenés acceso a tu porcentaje de grasa corporal medido (DEXA, pliegues cutáneos, bioimpedancia), Katch-McArdle puede darte un resultado más personalizado.
¿Cuándo es necesario consultar a un profesional en lugar de usar solo la calculadora?
La calculadora es una herramienta de orientación, no un sustituto de la evaluación profesional. Consultá con un/a licenciado/a en nutrición o médico/a si: tenés alguna patología metabólica, tiroidea, renal, hepática o cardiovascular; estás embarazada o en período de lactancia (las necesidades cambian drásticamente); sos menor de 18 años (los requerimientos pediátricos tienen lógica diferente); llevás más de 3 meses sin lograr resultados con tu plan actual; tenés síntomas como cansancio extremo, caída de cabello, intolerancia al frío o cambios de humor que puedan indicar alteraciones metabólicas; o si el resultado que obtenés te genera dudas o sorpresa respecto a tus hábitos actuales. En Argentina podés consultar con nutricionistas a través del sistema de salud pública, obras sociales o prepagas con cobertura en nutrición.
¿Cómo afecta la actividad física al metabolismo basal a largo plazo?
El ejercicio impacta el metabolismo en dos dimensiones. A corto plazo, el efecto EPOC (Excess Post-exercise Oxygen Consumption) hace que después de una sesión intensa el cuerpo siga quemando más calorías que en reposo durante horas. A largo plazo, el entrenamiento de fuerza o resistencia aumenta la masa muscular, que es el tejido con mayor actividad metabólica en reposo: cada kilogramo extra de músculo consume aproximadamente 13 kcal adicionales por día en reposo, según estudios de calorimetría. Acumulá 4 kg de músculo y tu TMB sube unas 50 kcal/día, lo que en un año representa más de 18.000 kcal extra quemadas 'sin hacer nada'. Esto es por qué el entrenamiento de fuerza —además del cardio— es fundamental en cualquier estrategia de manejo del peso a largo plazo, especialmente en mayores de 40 años.
Fuentes y referencias
Metodología y confianza
Contenido revisado por el equipo editorial de Hacé Cuentas, con apego a nuestra política editorial y metodología de cálculo.
Última revisión: 18 de mayo de 2026. Los parámetros fiscales, legales y datos se verifican periódicamente con las fuentes citadas.
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Resultados orientativos. Para decisiones financieras, médicas o legales críticas, consultá con un profesional.