hogar

¿Reparar o reemplazar un electrodoméstico? 2026 | Hacé Cuentas

¿Conviene reparar o comprar uno nuevo? La regla del 50%, la edad del equipo, el consumo eléctrico y la garantía, con tabla por tipo de electrodoméstico.

Reparar

  • Casi siempre más barato en el corto plazo que comprar uno nuevo
  • Menos residuo: extendés la vida útil de un equipo que ya funciona
  • Si es una falla puntual en un equipo nuevo o de gama alta, conviene claramente
  • Evitás el costo de instalación o adaptación de un modelo distinto
  • Si el equipo es viejo, es probable que aparezcan otras fallas pronto
  • Un electrodoméstico antiguo consume más luz que uno nuevo eficiente
  • La reparación suele tener garantía corta y limitada solo a lo arreglado
Ideal para: Fallas puntuales cuyo costo es bastante menor al 50% del precio de uno nuevo, en equipos relativamente nuevos o de buena calidad.
Regla del 50%
Conviene si el arreglo cuesta menos del 50% de uno nuevo
Costo inmediato
Bajo (solo la reparación)
Efecto en consumo de luz
Sigue igual (equipo viejo gasta más)
Garantía
Corta, solo sobre lo reparado
Ideal si el equipo tiene
Menos de 8 años y falla puntual
Riesgo
Otra falla si el equipo es viejo

Reemplazar

  • Empezás de cero con garantía completa del fabricante
  • Los modelos nuevos suelen consumir menos luz (etiqueta de eficiencia energética)
  • Evitás reparaciones en cadena en un equipo que ya está cansado
  • Podés aprovechar tecnología y funciones que el equipo viejo no tiene
  • Desembolso inicial mucho mayor que una reparación
  • Si el equipo roto era nuevo o de gama alta, tirarlo por una falla puntual es un derroche
  • Puede requerir adaptaciones (medidas, instalación, conexiones)
Ideal para: Equipos viejos, reparaciones que superan el 50% del precio de uno nuevo, o cuando el ahorro de luz de un modelo eficiente justifica el cambio.
Regla del 50%
Conviene si el arreglo supera el 50% de uno nuevo
Costo inmediato
Alto (precio del equipo)
Efecto en consumo de luz
Baja (modelos nuevos más eficientes)
Garantía
Completa (fabricante)
Ideal si el equipo tiene
Más de 10 años o fallas repetidas
Riesgo
Sobregasto si el roto era casi nuevo

Comparativa detallada

Tipo de electrodomésticoVida útil típicaUmbral de reparación (regla del 50%)Peso del consumo eléctricoConviene reemplazar si...
Heladera / freezer10 a 15 añosReparar si el arreglo < 50% de una nuevaMuy alto (funciona 24 hs)Tiene más de 10 años o falla el compresor/motor
Lavarropas8 a 12 añosReparar si el arreglo < 50% de uno nuevoMedioFalla el motor, la placa o el tambor y ya es viejo
Aire acondicionado8 a 12 añosReparar si el arreglo < 40-50% de uno nuevoMuy alto en veranoPierde gas repetidamente o falla el compresor
Microondas7 a 10 añosRara vez conviene: suele salir casi lo mismo uno nuevoBajo (uso puntual)La falla no es solo el fusible o la lamparita
Termotanque / calefón8 a 12 añosReparar si el arreglo < 50% de uno nuevoAlto (gas o electricidad)Pierde agua por el tanque o está muy oxidado
Horno eléctrico / anafe8 a 12 añosReparar si el arreglo < 50% de uno nuevoMedio a altoFalla la resistencia y el equipo ya es viejo
Lavavajillas8 a 10 añosReparar si el arreglo < 50% de uno nuevoMedioFalla la bomba o la placa en un equipo viejo
Televisor8 a 12 añosRara vez conviene reparar la pantallaBajo a medioSe rompe el panel (el arreglo casi iguala uno nuevo)
Pava eléctrica / tostadora3 a 6 añosCasi nunca conviene repararBajoCualquier falla eléctrica: se reemplaza

¿Reparar o comprar uno nuevo?

La decisión se reduce a comparar dos números que vos ingresás: el costo de la reparación que te cotizó el técnico y el precio de un equipo nuevo equivalente. La regla del 50% ordena todo: si arreglar cuesta más del 50% de lo que sale uno nuevo, conviene reemplazar.

Ese umbral se corre según tres factores. La edad del equipo pesa: un electrodoméstico con más de 10 años ya está cerca del final de su vida útil, así que aunque el arreglo sea barato, es probable que aparezca otra falla pronto; ahí conviene bajar el umbral (reemplazar aunque el arreglo cueste menos del 50%). El consumo eléctrico también: en equipos que funcionan muchas horas (heladera, aire), un modelo nuevo eficiente ahorra luz mes a mes, lo que inclina la balanza hacia reemplazar. Y la garantía: si el equipo todavía está en garantía, la reparación puede ser gratis, así que ni siquiera entra en la cuenta.

Reparar gana cuando el equipo es relativamente nuevo o de gama alta y la falla es puntual y barata frente al precio de uno nuevo. Reemplazar gana cuando el equipo es viejo, el arreglo supera el 50%, o cuando el ahorro de luz de un modelo eficiente compensa la diferencia en pocos meses.

No hay que adivinar: pedí el presupuesto de reparación, averiguá el precio de uno nuevo y hacé la cuenta. Es aritmética simple.

La regla del 50%, en detalle

La regla del 50% dice: si la reparación cuesta más de la mitad del precio de un electrodoméstico nuevo equivalente, conviene reemplazar. La lógica es que un arreglo caro sobre un equipo que igual seguirá envejeciendo rinde poco, mientras que por poco más comprás algo con vida útil completa y garantía.

Ejemplo del razonamiento (con tus números): si te cotizan la reparación en cierto monto y uno nuevo cuesta el doble o menos que eso, estás cerca o por encima del 50%: reemplazá. Si uno nuevo cuesta bastante más que el doble del arreglo, estás por debajo del 50%: reparar es lo sensato. La calculadora de descuento/porcentaje te deja ver exactamente qué porcentaje representa el arreglo sobre el precio de uno nuevo.

Variables que corren el umbral

  • Edad del equipo: cuanto más viejo, más bajo debería ser el umbral. Un equipo de 12 años que falla probablemente vuelva a fallar; ahí conviene reemplazar aunque el arreglo cueste menos del 50%.
  • Consumo eléctrico: los electrodomésticos viejos suelen tener peor etiqueta de eficiencia. En una heladera o un aire, que funcionan muchas horas, la diferencia de consumo entre un modelo viejo y uno nuevo se paga en la factura de luz mes a mes. Ese ahorro puede justificar el reemplazo aunque el arreglo sea barato.
  • Garantía: si el equipo está en garantía, la reparación debería ser gratuita: no hay decisión que tomar. Verificá siempre esto primero.
  • Tipo de falla: no es lo mismo cambiar una resistencia o una lamparita que reemplazar un compresor o una placa electrónica. Las fallas del 'corazón' del equipo (compresor, motor, panel) suelen ser las que empujan a reemplazar.

Cuándo casi nunca conviene reparar

Hay electrodomésticos chicos donde reparar rara vez tiene sentido porque la mano de obra iguala o supera el precio de uno nuevo: pavas eléctricas, tostadoras, microondas de gama baja, licuadoras. En estos casos, salvo que sea una falla trivial y tengas quién la arregle gratis, lo lógico es reemplazar. En cambio, en equipos grandes y caros (heladera, lavarropas, aire), reparar suele tener sentido siempre que la regla del 50% y la edad lo acompañen.

Cómo sacar el número real

La cuenta es simple y la hacés con tus datos: (1) pedí el presupuesto de reparación al técnico; (2) averiguá el precio de un modelo nuevo equivalente; (3) calculá qué porcentaje representa el arreglo sobre el precio de uno nuevo. Si es más del 50% (o el equipo es viejo, o el nuevo ahorra mucha luz), reemplazá. Si es menos y el equipo tiene vida por delante, reparalo. Usá las calculadoras para no hacer la cuenta a ojo.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo conviene reparar y cuándo comprar uno nuevo?
La referencia más usada es la regla del 50%: si la reparación cuesta más de la mitad del precio de un electrodoméstico nuevo equivalente, conviene reemplazar. Ese umbral baja si el equipo es viejo o consume mucha luz, y sube si el equipo es nuevo o de gama alta. Ingresá el costo del arreglo y el precio de uno nuevo en la calculadora para ver el porcentaje exacto.
¿Qué es la regla del 50% en electrodomésticos?
Es una guía simple: si arreglar un electrodoméstico cuesta más del 50% de lo que sale uno nuevo equivalente, es mejor reemplazarlo. La idea es que un arreglo caro sobre un equipo que igual seguirá envejeciendo rinde poco, mientras que por poco más obtenés un equipo con vida útil completa y garantía.
¿Vale la pena arreglar una heladera de más de 10 años?
Con una heladera de más de 10 años conviene ser cauto: está cerca del final de su vida útil, así que es probable que aparezcan otras fallas, y los modelos nuevos consumen bastante menos luz. Si el arreglo es de un componente importante como el compresor, la balanza se inclina claramente a reemplazar. Si es una falla menor y barata, se puede reparar, pero sabiendo que el equipo ya está viejo.
¿El consumo eléctrico influye en la decisión?
Sí, y mucho en equipos que funcionan muchas horas como la heladera o el aire acondicionado. Un modelo viejo con mala etiqueta de eficiencia gasta más luz mes a mes; uno nuevo eficiente puede recuperar parte de su precio en la factura. Ese ahorro puede justificar reemplazar aunque el arreglo sea barato.
¿Cómo calculo si la reparación supera el 50%?
Dividí el costo de la reparación por el precio de un equipo nuevo equivalente y multiplicá por 100. Si el resultado es mayor a 50%, la reparación supera el umbral y conviene reemplazar. La calculadora de porcentaje/descuento hace esta cuenta con tus números en segundos.
¿Conviene reparar un microondas o una pava eléctrica?
En electrodomésticos chicos como microondas, pavas eléctricas o tostadoras, reparar rara vez conviene porque la mano de obra suele igualar o superar el precio de uno nuevo. Salvo que sea una falla trivial que puedas resolver muy barato, lo habitual es reemplazarlos.
¿Qué pasa si el equipo todavía tiene garantía?
Si el electrodoméstico está en garantía, la reparación de fábrica debería ser gratuita, así que ni siquiera entra en la cuenta del 50%. Lo primero que tenés que verificar ante una falla es si el equipo sigue en garantía y qué cubre. Recién si está fuera de garantía se aplica el análisis de reparar vs reemplazar.
¿Reparar es siempre más ecológico que reemplazar?
Reparar genera menos residuo y alarga la vida útil del equipo, lo que en general es más sustentable. Pero hay un matiz: si el equipo viejo consume mucha más energía que uno nuevo eficiente, reemplazarlo puede reducir el gasto energético total. La decisión ambiental depende del tipo de equipo y de cuánta luz gasta.

Otras comparaciones